Informar, formar y entretener

Dicen que el objetivo de la televisión es el de informar, formar y entretener, algo que hoy día nos puede parecer una broma, sin embargo, quizá estemos cumpliendo a rajatabla con esa misión televisiva…

Los informativos desinforman y crean opinión, los programas culturales están enfocados a determinadas culturas y desprecian o ignoran a otras, mientras que los espacios de entretenimiento malforman y deforman las mentes de los espectadores. Esta es una opinión generalizada sobre la televisión y puede que haya algo de verdad, pero yo me pregunto, ¿son mejores y más limpios otros medios? ¿Es la prensa escrita más libre y honesta que la televisión? ¿Es la radio más formativa y constructiva?

Para empezar, en la actualidad los medios de comunicación se han ido uniendo o siendo absorbidos por grupos más grandes, lo cual los iguala a todos. ¿Es Ondacero más independiente que Antena 3? ¿Es La Sexta más veraz que La Razón? ¿O son los cuatro exactamente lo mismo porque pertenecen al mismo grupo empresarial? Seguro que cada uno tendrá su propia opinión.

De lo que sí estoy seguro es de que cuando dentro de cincuenta o cien años un grupo de investigadores quiera saber como pensábamos y cómo se vivía en este principio de milenio, tendrá que analizar informativos y programas culturales, sin dejar de lado los de entretenimiento, porque de ellos podrán sacar muchas conclusiones. Los investigadores del futuro que vean ‘Sálvame’, ‘Salvados’ o cualquier otro, conseguirán información muy valiosa sobre cómo somos y cómo pensamos. Además, la imagen en movimiento y, por tanto, la televisión es una poderosa herramienta para la formación y tras más de veinte años emitiendo programas donde se premia el insulto y la traición hemos conseguido formar a una generación que se comporta cada día peor que el anterior. En tercer lugar tenemos unos informativos (en todas las cadenas) que son ideales para entretener al espectador, ya que ponen el foco en problemas que, en la mayoría de los casos, solo sirven para que no veamos lo que de verdad está pasando…

En resumidas cuentas, la televisión, la prensa escrita, la radio y las redes sociales cumplen a la perfección con la norma de informar, formar y entretener.

Insiders

Insiders es un reality de vanguardia, un programa que busca más allá de los códigos habituales del género. Cuando en 1999 se estrenó Gran Hermano en España la sorpresa fue mayúscula tanto para los espectadores, como para los que hacíamos televisión. GH aportó una nueva forma de ver y hacer la televisión, pero pasada la sorpresa, ya solo quedaba repetir la fórmula hasta el agotamiento, algo que, por desgracia, lleva tiempo ocurriendo. Ahora por fin Insiders aporta algo nuevo, una nueva visión sobre el reality, un soplo de aire fresco, una posibilidad de ir más allá.

El problema para Insiders es también su gran ventaja, se ha estrenado en Netflix, una plataforma, que no aporta datos de audiencias, pero su elitismo le da una gran cobertura en sectores concretos como es el de los profesionales de la televisión. A falta de datos reales, mi opinión es que Insiders ha sido un gran éxito de audiencia entre los profesionales del audiovisual, justo los más interesados en la urgente renovación del género. Insiders, en general, ha tenido buenas críticas en los medios especializados y eso significa que, a quienes hacemos televisión, nos ha atrapado y nos ha convencido, pero lo difícil viene ahora ¿cómo nos va a sorprender en el futuro? Se sabe que ya han grabado una segunda temporada con concursantes ‘virgenes’, pero ese puede ser el auténtico problema para una segunda entrega, porque a los concursantes los pueden volver a ‘enredar’, pero eso no garantiza que lo vuelvan a conseguir con nosotros, los espectadores, que somos quienes podemos dar el veredicto para la continuidad, porque un formato que solo tiene un pase no es un formato rentable.

Analizando la primera temporada de Insiders vemos un esquema aparentemente sencillo: 12 personas, 7 programas y 3 planos de realidad. -Los 12 participantes son personas de perfiles variados que se prestan a ser aislados de sus entornos personales para participar en un reality que no conocen. Hasta ahí no hay novedad, podríamos estar hablando del primer Gran Hermano, pero también de cualquier experimento de convivencia como el que se cuenta en el documental “La balsa”. -7 programas que se pueden ver seguidos, lo cual acelera un proceso que estamos acostumbrados a que dure meses. Lo que gana en urgencia y en garantía de cierre, lo pierde la serie en presencia temporal y de marca, pero esa ha sido la estrategia de Netflix. -3 planos de realidad que se podrían resumir en: Lo que el espectador cree ver; Lo que los concursantes creen vivir; lo que el programa (interpretado por Najwa Nimri) quiere hacernos creer. Posiblemente la realidad salga de la mezcla de las tres cosas, o puede que haya verdades que nunca alcancemos a intuir…

Lo realmente novedoso de Insiders es que los participantes creen conocer las reglas del juego, pero estas van cambiando conforme avanza el programa. Algo parecido a lo que ocurre en nuestras vidas cotidianas desde que en marzo de 2020 las reglas que creíamos inamovibles empezaron a cambiar (desde entonces estamos más perdidos que un concursante de Insiders). Y es que en este programa las verdades van fluctuando y lo que ahora es real puede convertirse en una mentira uno o dos programas después. Los concursantes viven una realidad cambiante que les desconcierta, al tiempo que les obliga a cambiar continuamente de estrategia, algo que les ‘desnuda’ ante la cámara.

A mi manera de ver, el gran problema de futuro al que se enfrenta Insiders es precisamente de casting. Los participantes de esta primera edición son los típicos participantes de reality: jóvenes de entre veintitantos y treinta y pico, con ansias de protagonismo y sin escrúpulos ante la cámara. Son el resultado de más de veinte años de realitys en los que siempre han ganado quienes simulaban ser ‘modestos-honestos’ o se inclinaban por la ‘prepotencia-sin prudencia’. En esta primera edición hemos visto concursantes que pasaban de un extremo al otro casi sin dase cuenta…

Vivimos unos tiempos en los que la vanguardia del pensamiento nos indica que las viejas normas ya no sirven y hay que volver a inventarlo todo, incluido el reality, para lo cual Insiders está muy bien posicionado.

Totales

Los totales de reacción de un invitado no hay que escribirlos previamente, pero hay que saber qué preguntarle a ese invitado, y ese es un buen trabajo de guion.

Los totales de reacción son un recurso narrativo muy importante tanto para programas como para documentales, aunque también hay series de ficción que los utilizan como la conocida «Modern family». En los programas de televisión los totales se utilizan para aportar un mayor grado de credibilidad a lo que está ocurriendo. Concursos y realitys suelen utilizar este recurso con mucha soltura. Así encontramos totales en programas como «Supervivientes», «Mastercheff» y un largo etcétera. Por la parte que me toca, mis totales preferidos son los del programa «First dates» ya que aportan una visión distinta de lo que está ocurriendo durante la cena. Normalmente, los invitados, al grabar los totales, cuentan cosas y aportan una información que no han dado tan claramente delante de su cita.

En los totales los guionistas no tenemos nada que escribir, ya que lo que dice el invitado tiene ser lo que el invitado quiere decir, sin embargo, si es importante que al hacer las preguntas el guionista de grabación tenga claro lo que le quiere preguntar a ese invitado, para que sus aportaciones enriquezcan el programa en su conjunto al ser editado.

Sabor a ti

En el verano de 1997 el programa «Sabor a ti» inició su emisión en Antena 3 TV presentado por Ana Rosa Quintana. Un programa que cambió de forma radical la programación de tarde en las parrillas de todas las cadenas a nivel nacional.

«Sabor a ti» tuvo un éxito inmediato que encumbró a Ana Rosa Quintana como presentadora y la convirtió en reina de las tardes televisivas. El programa en sus primeros años estuvo producido por Martingala («La ruleta de la suerte») y era un magacín que combinaba entrevistas a famosos y anónimos (testimonios) con actuaciones, concursos, corazón y actualidad. Hasta ese momento todas las cadenas nacionales y autonómicas (menos una) emitían telenovelas o películas, pero solo TVE era líder de audiencia. La nueva tendencia de Antena 3 con un magacín cambió el panorama y todas, menos TVE, quisieron tener su propio programa en directo, aunque el liderazgo de estos fue para «Sabor a ti».

Sin embargo, esta novedosa idea ya la había puesto en practica con gran éxito Canal Sur TV y Antena 3 solo tuvo que adaptar el formato. En septiembre de 1996 comenzó en la autonómica andaluza un magacín de tarde llamado «De tarde en tarde» presentado por Irma Soriano y producido por Producciones 52 («Tómbola», «Gente con chispa»…). Yo fui redactor en ese programa pionero de las tardes y viví en primera persona lo complicado que fue cambiar la tendencia del espectador de los culebrones a un magacín diario que tenia secciones de testimonios, concursos, entrevistas, etc. Las primeras semanas no fueron fáciles, pero antes de la navidad de 1996 ya se veía que el cambio de tendencia nos favorecía. Terminamos la temporada en junio de 1997 siendo líderes de audiencia en Andalucía y eso favoreció que Antena 3 pusiera en marcha un programa similar. También jugó a favor de «Sabor a ti» que Carlos Taboada que había sido director de producción de Canal Sur fichara por Antena 3 como director general de producción. Sin embargo, según se comentó en el momento, «Sabor a ti» fue una apuesta de Jesús Hermida que era por entonces Director de Antena 3 y máximo responsable de los contenidos de la cadena.

El programa «Sabor a ti» también contó con profesionales que conocían de primera mano la dura batalla que se vivía en aquellos años para liderar en audiencias desde las autonómicas y es que muchos de los primeros componentes del equipo de «Sabor a ti» venían de Canal 9 y habían trabajado en programas como «Carta blanca» o «Parle vosté, calle vosté». Todo esto no quita valor a «Sabor a ti», al contrario, ya que fue capaz de nutrirse de distintas experiencias para nacer y triunfar, algo que es fundamental en televisión, por eso a «Sabor a ti» le corresponde el honor de haber roto la tendencia dominante en aquella época y dar paso a un nuevo tipo de televisión de tarde más directa y cercana.

Hoy día las parrillas de la tarde han cambiado mucho, pero la lucha por liderar las audiencias sigue tan viva como a finales de los noventa.

ENLACES: Programa «Sabor a ti» en Atresplayer (enlace) / «Sabor a ti» en wikipedia (enlace) / Artículo de Vertele sobre los 600 programas de «Sabor a ti» (enlace) / Jesús Hermida en wikipedia (enlace) / Artículo de Vertele sobre Producciones 52 (enlace) / Carlos Taboada en AcademiaTV (enlace).

Escaleta

Una escaleta es un documento que, de forma esquemática, resume todos los contenidos de un programa, así como su orden y duración.

La escaleta es un documento esencial dentro de un programa de televisión. Las hay de realización y de redacción, pero una buena escaleta puede contener todos los elementos importantes de la narración audiovisual. Lo mejor es ver la forma que tiene una escaleta tipo:

Esta es una escaleta de muestra, pero cada programa puede tener la suya personalizada. Este documento, normalmente, se realiza en formato excel para poder sumar los tiempos automáticamente. Para ampliar la información sobre este tema recomiendo el manual «Guía de guion«.

Las leyes del entretenimiento

A grandes rasgos podemos decir que el audiovisual, en función de sus contenidos, se divide en tres: educativo, informativo y de entretenimiento. De tal forma que todo lo que no sea ni educativo ni informativo, pertenece al entretenimiento.

En el entretenimiento entra desde la ficción a los videojuegos, pasando, por supuesto, por los programas de televisión que son los que aquí nos interesan. La gran pregunta es: ¿cómo hacer programas de televisión que entretengan y atraigan la atención del espectador?

Hay múltiples formatos y géneros televisivos que profundizan en cada una de las formas de hacer television, sin embargo, me gustaría establecer qué leyes básicas deben cumplir todos los que realmente quieran resultar atractivos para la audiencia. Sé que la pregunta es muy compleja y admite infinidad de respuestas, pero intentando concretar lo máximo posible y cerrar los conceptos para hacerlos genéricos podríamos decir que hay tres leyes básicas del entretenimiento audiovisual: La primera: cumplir lo que se promete. Un programa que se llame, por ejemplo, «El programa más largo del mundo» no puede durar una hora, a no ser que sea de humor, en cuyo caso debe ser muy irónico, para que se entienda el título; La segunda: respetar a la audiencia y a los participantes del programa. Los espectadores merecen todo nuestro respeto porque trabajamos para ellos, ¿o alguien piensa que no?; la tercera: no aburrir. Hacemos entretenimiento, por tanto, quien consiga atraer más la atención de los espectadores será el programa que mejor cumpla con su cometido.

Como siempre esto que aquí escribo es lo que yo pienso. Puede que haya quien no esté de acuerdo, lo entiendo y lo respeto, pero también habrá quien esté de acuerdo, en cuyo caso, muchas gracias.