Los nombres

El nombre de un programa no es algo que se deba tomar a la ligera, este debe decirlo todo (o lo máximo posible) de ese espacio, pero con el menor número de palabras posibles.

Todo programa que nace lo hace con su título, un nombre casi perfecto que resume o avanza lo que serán sus contenidos, o su horario, o la persona que estará al frente… Ese primer título que todo programa tiene suele ser una gran elección de su (o sus) creador(es) pero ese nombre primero, al enfrentarse a la realidad, suele sufrir graves percances. Me explico, la persona que crea o diseña un formato de programa en la soledad de su creatividad suele titularlo de forma adecuada, sin embargo, una vez que ese programa llega a una productora o más tarde a una cadena o emisora, empieza a aumentar el número de sus ‘progenitores’ y con ellos los diferentes gustos y pareceres, lo que puede dar al traste con ese nombre original tan acertado (o no). También puede ocurrir que al intentar registrar el nombre del programa este ya estuviera cogido. Los programa se suelen registrar como marca y/o ante notario, para así evitar plagios o nombres similares en programas o cadenas rivales.

En varias ocasiones me ha ocurrido que al llegar a un programa nuevo, el título que tenía y que normalmente figuraba en los contratos no se podía utilizar. Al ocurrir esto, todo el equipo creativo tiene que dedicar varios días a buscar nuevos nombres posibles. Un trabajo arduo, pero fundamental como reclamo para el espectador. En uno de los casos en que me vi implicado, el programa era para Antena 3, corría el año 2001 y nuestra odisea en el espacio televisivo fue ponerle título a aquel programa. Al final el nombre elegido fue «Noche y día» que no tenía mucho que ver con el programa en sí, pero que resultó premonitorio sobre nuestro horario laboral, porque el programa se emitía los domingos en directo, por tanto, los sábados teníamos ensayos, los domingos la emisión en prime time y los lunes y demás días laborables los dedicábamos a rehacer los contenidos para el siguiente. Total, noche y día sin poder salir de la redaccion…

Y es que hay nombres que dicen mucho del programa que representan, pero lo mejor es que digan de sus contenidos y que sirvan para promocionar el programa, por eso, si estás ahora en una situación parecida afina a la hora de buscar título y no tires la toalla. Si quieres un poco de ayuda en «Guía de guion» encontrarás más consejos sobre este tema.

*Artículo sobre el final de «Noche y día» en ABC (enlace)

Formatos TV y su importancia

Como ya vimos en el primer post sobre Formatos, su concepto se relaciona con la idea de programa, pero desarrollada de tal forma que lo hace único. En esta ocasión veremos por qué son tan importantes los formatos en la televisión actual.

Desde hace años las cadenas de televisión españolas (y en otros muchos países) quieren principalmente formatos originales ya testados, lo cual implica que muy pocos formatos originales de productoras nacionales encuentran su sitio en las parrillas. ¿Por qué ocurre esto? Principalmente por un deseo de éxito minimizando los riesgos. Cuando TVE compró «Masterchef» lo hizo gracias al éxito obtenido en otros territorios. El perfil general del directivo de TV en España no es el de un empresario de riesgo, más bien, todo lo contrario, aunque, por suerte, no todos los directivos son así. Las cadenas españolas al comprar formatos internacionales ya testados están fomentando la industria audiovisual de otros territorios, relegando a las productoras de aquí a un papel subsidiario, algo que aún podría empeorar por culpa de las plataformas.

La clave para fomentar la producción de formatos españoles estaría en la búsqueda de canales pequeños en los que poder testar el éxito de estos. En ese terreno los canales autonómicos podrían jugar un papel fundamental ya que podrían asumir mayor capacidad de riesgo a la hora de programar y de estrenar. En el pasado ya ocurrió con formatos como «Gente con chispa» que se emitió en distintos países o con «Madrileños por el mundo» que ha tenido versiones en casi todas las autonómicas e incluso a nivel nacional. Otro ejemplo significativo de lo importante que es para una cadena apostar por un formato propio es «Saber y ganar» una idea original de Produccions Quart SL que lleva 24 años de éxito en la RTVE.

En los últimos tiempos está naciendo una nueva tendencia que es la de coproducir formatos, es decir, una productora presenta una idea original a una cadena y si esta muestra interés, exige para desarrollarlo formar parte de la creación del formato. Bueno, tiene sus inconvenientes, pero es una puerta por la que fomentar la creatividad y el negocio audiovisual en nuestro país.

La noche D

«La noche D» ha dado un cambio importante en su estructura de contenidos y los resultados de audiencia le han dado la razón, aunque aún le quedan algunos cambios por asumir si quiere estabilizarse en la parrilla de TVE.

«La noche D» es un programa de humor que tiene (o tenía) formato de magazine, o sea, muchas secciones que se suceden o se entrecruzan, pero que también tiene un concepto típico de talk-show basado en el tema del día, cuyo ejemplo más actual lo encontramos en «Oprah’s Book Club«. Este cruce de géneros en «La noche D» hace al programa aún más interesante y le aporta más posibilidades de supervivencia, aunque, a veces, también lo ha ensombrecido y enmarañado. En su cuarta edición, dedicada al humor, ha conseguido su mejor dato de share (11.4%) pero no es suficiente ya que es un prime time «estrella» de la cadena y eso también conlleva riesgos.

Analizando los contenidos y la estructura de «La noche D» vemos que se trata de un magazine (o talk-show) de humor con una entrevista principal (grupal y transitiva en su última emisión) en la que los colaboradores intervienen frecuentemente y otra entrevista final, normalmente musical (menos en este último programa). A grandes rasgos, aún veo varios problemas, alguno de ellos, sin fácil solución:

-Excesiva duración del programa cercano a las tres horas. No hay humor que dé para tanto. Por encima de la hora de duración ningún programa (o serie) de humor puede dar un alto rendimiento y es que el humor, por bueno que sea, cansa.

-Interrupción de los colaboradores que no siempre se integran adecuadamente en la entrevista principal. A veces, los colaboradores cambian la dinámica del programa, con lo cual, pueden romper el ritmo y ralentizarlo. En esta última emisión se ha podido observar mayor integración de las secciones.

Exceso de invitados y sin un concepto que les una como grupo. Es como si el programa no tuvieran límites para gastar y eso puede desconcertar al espectador actual, acostumbrado a invitados que, o no cobran, o acuden a los programas a «vender» su ultimo trabajo.

La emisión en diferido le quita vitalidad y tensión al programa, si este se emitiera en directo ganaría en agilidad y diversión, aunque el equipo tuviera que trasnochar un poco o incluso cobrar alguna que otra hora extra.

Este programa tiene en la producción ejecutiva grandes nombres como Daniel Écija o Andrés Varela, mientras que Eva Tovar es la directora y Javier Carazo el subdirector, excelentes profesionales que, además, cuentan con un gran equipo de guion y redacción que seguro encontrarán soluciones para superar el reto de estabilizar «La noche D» en la parrilla de TVE. ¡Suerte!

Saber y ganar

«Saber y ganar» es un concurso de preguntas y respuestas que consigue hacerle llegar al espectador una duplicidad nada fácil de conseguir: formación y diversión. Un equilibrio complicado que hace que este formato español cumpla ahora 24 años en emisión.

«Saber y ganar» está producido por Produccions Quart SL para la RTVE. Se estrenó el 17 de febrero de 1997 en La 2 y desde entonces se ha mantenido en emisión de forma ininterrumpida, primero con cinco programas semanales y desde 2011 con siete gracias a la emisión fin de semana. Es, sin duda, uno de los programas españoles más estables ya que mantiene fiel a una buena parte de la audiencia (en torno al millón de espectadores diarios) sin perder el favor de la crítica. Su director Sergi Schaaff estuvo también implicado en la creación de programas inolvidables como «El tiempo es oro» o «3×4» ambos en la RTVE.

«Saber y ganar» reúne todos los componentes para ser un formato original, y lo es, por supuesto, sin embargo, y a pesar de su éxito, no ha tenido venta en otros países (a excepción de Perú en 2003), esto puede deberse a que TVE prefiere ser la única propietaria ya que lo emite diariamente en su canal Internacional. Gracias a esto, el programa puede sintonizarse en todo el mundo, lo cual lo convierte en uno de los concursos más vistos de la historia de la RTVE.

Los elementos de su estructura están formados por un presentador presencial (Jordi Hurtado) y un co-presentador en OFF (Crisol Tuà)* que es la voz de la sabiduría, quien hace las preguntas y siempre tiene la respuesta correcta. Tres concursantes (en su formato diario) rivalizan en conocimientos en las distintas secciones de preguntas y respuestas, e intentan mantenerse en el programa el mayor tiempo posible. Este concepto del mantenimiento en el tiempo es la formula ideal para fidelizar con la audiencia y, en la actualidad, son muchos los concursos que quieren mantener a sus concursantes el mayor tiempo posible. En lo referente a estos, también es importante señalar que los que han participado en «Saber y ganar» siempre tienen sitio en otros concursos, pues el espacio de La 2 tiene fama de no admitir a cualquiera, por eso quien llega a su plató y se mantiene en el tiempo es porque realmente es un excelente concursante. El equipo de guion del programa lo componen actualmente: Gloria Alonso, Aram Bonmatí, Jesús Martínez, M. Montañés, Albert París, Marisa Pérez, Mireia Pou, Mireia Ubero y Mireia Uribesalgo.

«Saber y ganar» es la prueba de que se pueden hacer cosas muy interesantes con pocos medios técnicos, pero con talento y profesionalidad, por eso, para obtener buenos resultados en televisión, solo hay que elegir a los profesionales adecuados para poner en marcha cada proyecto.

¡Larga vida a Saber y ganar!

*La voz en OFF de referencia del programa es Juanjo Cardenal que en agosto de 2021 fue sustituido por Elisenda Roca. En el momento de escribir este post la voz en OFF era de Crisol Tuà. / Enlaces: Saber y ganar en RTVE / Saber y ganar en wikipedia

Formatos TV

La televisión, a nivel mundial, está dominada por los formatos, pero ¿qué es un formato? ¿Cómo se puede hacer un formato nuevo? ¿Podemos los guionistas crear formatos?

Este tema no es sencillo, porque habría que explicar también por qué las televisiones en España sólo quieren formatos ya testados, así es que lo dividiremos en varios post. En este intentaré responder a la primera de las preguntas.

¿Qué es un formato? Todos conocemos ese término, lo hemos escuchado referir miles de veces en relación con programas de más o menos tirón. «Gran Hermano» es el formato de más éxito de las últimas décadas de la televisión, pero hay otros muchos que también son formatos como por ejemplo «Operación Triunfo», «La isla de las tentaciones», «Quién quiere ser millonario» y un interminable etcétera… Para definir exactamente qué es un formato copiaré la descripción de FRAPA en 2017: «Un formato es una combinación distintiva de elementos de televisión ampliamente descritos y fijados en cualquier forma material que cree una estructura narrativa original y repetible. Se utiliza para describir los elementos clave de un programa, considerados como los aspectos distintivos, que luego pueden ser reproducidos de forma similar por otras cadenas en otros territorios, adaptados a su nacionalidad y audiencia». Aunque de forma algo compleja, pero aglutina bien el concepto televisivo de formato. Diego Guebel uno de los responsables del conocido formato «Caiga quien caiga», lo sintetiza con mayor claridad: «Un formato es el concepto o idea de un programa que tiene una combinación única de elementos (escenografía, reglas, dinámica, temática, conductores…) que lo hace único y lo diferencia claramente de los demás. También debe poder adaptarse y aplicarse a distintos territorios y culturas sin perder su esencia y su fin»

Esta es una perfecta definición que nos aclara qué es y qué no es un formato. Seguiremos con este apasionante tema en próximas entradas.

*Fuente: «Los formatos de televisión en el mundo» de Gloria Saló Benito (Tesis doctoral) / FRAPA: https://www.frapa.org

Entrevistar a la entrevistadora

La entrevista es uno de los géneros televisivos más atractivos para un guionista, pero también es de los más difíciles y, para rizar el rizo, nada más complicado que entrevistar a una gran entrevistadora, como es Teresa Campos.

En su canal de youtube (Enredados) se puede ver la entrevista que María Teresa Campos le hizo a Isabel Gemio. No hay referencias sobre quién hizo el guion de la entrevista. Es una entrevista elegante y agradable, pero con interés, es decir, no rehuye de los temas más espinosos o difíciles que se le pueden preguntar a Isabel, pero lo hace envolviendo cada pregunta en un ambiente amable y acogedor para que el invitado no se sienta violento, pero que se vea obligado a contestar. Los tiempos también son importantes, no hay que hacer preguntas demasiado largas, ni dejar que el invitado se explaye en exceso. Por otra parte, las reglas de cortesía audiovisual (sobre todo cuando el entrevistado no cobra) obligan a preguntar por temas que puedan beneficiar económica o anímicamente al invitado, así Teresa Campos le pregunta a Isabel Gemio por su fundación, por su canal de Youtube e incluso no escatima en las alabanzas al documental ‘Jóvenes invisibles’. No hay duda de que Teresa Campos es una gran entrevistadora y sigue demostrándolo, aunque ya no esté en televisiones comerciales.

El reto más grande para un entrevistador es el de entrevistar a una gran entrevistadora, y en los últimos meses han sido unos cuantos los que lo han intentado con Teresa Campos y ninguno ha salido bien parado. Toda la elegancia y el respeto de la Campos cuando entrevista, se convierten en furia cuando se siete atacada en una entrevista. En los últimos meses la hemos visto revolverse contra Jorge Javier Vázquez, Isabel Gemio, Enma García… Todo el alarde de cariño y amabilidad que tiene en sus entrevistas se transforma en dardos envenenados si ella considera que están faltando a la hospitalidad audiovisual. Y es que Teresa Campos domina los tiempos y los pulsos de las entrevistas ya sea la entrevistadora o la entrevistada, así es que, quien esté preparando la próxima entrevista a la Campos le recomiendo que se lo piense bien y actúe con mucho tacto, si no quiere salir escaldado.

*Entrevista de Teresa Campos a Isabel Gemio (enlace)

Escena en blanco y negro

En Amazon Prime hay un programa de entrevistas musicales llamado «Escena en blanco y negro» y allí ha nacido una nueva estrella de la televisión: María Casado. Por supuesto, María ya era conocida, pero nunca antes se había mostrado ‘tan de verdad’ como en estos programas.

«Escena en blanco y negro» tiene una estructura muy sencilla: monólogo de entrada y salida y entrevista a un artista que canta entre bloques de preguntas sobre diferentes temas. No tiene más, ni lo necesita. El pilar narrativo está en la entrevista de María Casado, a la que se le nota que se ha librado del ‘corsé’ de la televisión pública y aquí se muestra directa y simpática, pero incisiva, al tiempo que despliega intimidad y sinceridad.

El blanco y negro da título al programa, pero también le da ese toque preciosista que, como dice Banderas, es la mezcla perfecta de teatro, cine y televisión. Un lujo de matices que sería imposible en una televisión convencional. En cuanto a la música, no hay duda de que suena muy bien, son grandes interpretes, pero acompañados por una orquesta de verdad, la orquesta sinfónica de Málaga y en un teatro muy bien sonorizado.

En cuanto al guion, no hay referencia en los créditos, pero sí se habla de que el programa es una idea original de Antonio Banderas, que reconoce la autoría de sus monólogos. Supongo que la preparación de la entrevista ha corrido a cargo de la propia María Casado y se notan sus años de trabajo en este terreno. No hay que olvidar que la entrevista, como género televisivo, pertenece al mundo del talk-show y aquí es fundamental el trabajo de guion, tanto en la obtención de una documentación adecuada, como en la elaboración de un cuestionario coherente. En ambos casaos María demuestra mucha eficacia, si es que realmente ha sido ella la autora del guion de las entrevistas.

En resumen, «Escena en blanco y negro» es un programa bueno bonito y ¿barato? No, porque la calidad, la intimidad y la cercanía de este programa no tienen precio.

Mi enhorabuena Antonio y María, y un fuerte aplauso para Amazon Prime video, el teatro del Soho y para Málaga.

Entradilla

El término ‘entradilla’ en el español televisivo tiene varios significados, pero aquí nos interesa el que hace referencia al guion de programas de entretenimiento.

En su origen la ‘entradilla’ es un término periodístico tal y como recoge el diccionario de la RAE: «Comienzo de una información periodística que resume lo más importante de ella». Está claro que una ‘entradilla’ periodística clásica solo buscaba resumir un contenido más amplio, sin embargo, en los programas de televisión se empezó a usar el término ‘entradilla’ para dar paso a un vídeo o para presentar a un invitado. Este cambio fue fundamental para que los guionistas implementáramos (qué bien queda esta palabra siempre) en la ‘entradilla’ un concepto de atracción, es decir, además de resumir lo que iba a ocurrir, también debía servir para atraer la atención del espectador y evitar su huida a otra cadena.

En el recuerdo de todos están las mega-entradillas que hacían clásicos presentadores del pasado para presentar a cantantes o celebrities en sus programas, en las que, de forma pomposa, desgranaban una serie de logros antes de mencionar el nombre de la estrella. Por ejemplo, si querían presentar a Raphael en un programa de los años ochenta o noventa, la ‘entradilla’ podría haber sido algo así: «A continuación vamos a recibir a un hombre que ha conquistado con su voz mas territorios que Alejandro Magno, un cantante que ha paseado el nombre de España desde Nueva York hasta la plaza roja de Moscú. Un artista cuyo nombre representa los valores más arraigados de nuestra civilización. Con todos nosotros Raphael…» Y entraba Raphael en el plató entre aplausos enfervorecidos del público y con los espectadores en casa impresionados, porque no sabían si iban a presenciar el debut de ‘El Cordobés’ como cantante o a asistir a la resurrección del Cid campeador como rockero…

En la actualidad prima más la naturalidad y la sencillez, pero sin olvidar que la ‘entradilla’ debe servir no solo para avanzar un contenido, sino también para atraer y fidelizar al espectador, por eso ahora sería más afectivo algo así: «Saludamos ahora a Raphael un cantante con mucho pasado, pero que siempre mira al futuro, un aplauso para él» Una ‘entradilla’ corta y contundente. El simple nombre de Raphael ya convoca y atrae espectadores, por tanto, no tiene sentido retrasar su mención, es mejor empezar por él y luego acompañarlo de una frase que complemente, no hace falta más para tener una buena ‘entradilla’ que cumpla con su función de avanzar y atraer la atención del espectador.

Diferencias de guion

¿Qué diferencias hay entre un guion de ficción y el de un talk-show? (por ejemplo)

La gran diferencia, evidentemente, es que el primero parte de una situación ‘inventada’ (no necesariamente por los guionistas), mientras que en el segundo se entrevista a personas reales, que cuentan algo relacionado con sus vidas reales.
Esa es la gran diferencia, luego hay otras particularidades que los diferencian como son los diálogos en uno y los cuestionarios en el otro; los diferentes ingresos de los guionistas en uno y en otro; los tiempos de trabajo…  
A parte de esas cuestiones, no hay más diferencias, en ambos trabajos el guionista debe estructurar el contenido, ordenar la información y darle una cohesión narrativa para que llegue al espectador de forma dosificada y mantenga el interés. Esto es así en una ficción y en un talk-show.

Imaginemos un programa que va a entrevistar a un señor que ha visto un OVNI. En la entradilla lo presentaremos como tal y con ese dato mantendremos la expectación. Lo primero a tener en cuenta es que no es conviene que este señor cuente demasiado pronto su experiencia con el OVNI, eso tendremos que reservarlo para el final. Primero hay que descubrir cómo es esa persona, ¿es un abogado ilustre el que ha tenido esa visión? ¿Es un misionero recién llegado de África? ¿O es quizá es un funcionario público aficionado a las sustancias psicotrópicas? Esa es la clave de una entrevista en un talk-show, conocer a la persona, interesar al espectador con la historia de ese señor y, para terminar, que nos hable de su OVNI, cuándo lo vio, qué había comido (y bebido) ese día, y demás detalles de interés ufológico…
De forma muy resumida, pero este es el trabajo de guion en televisión, similar al de ficción, pero no tan bien reconocido, ni remunerado, aunque igualmente emocionante y lleno de magia, eso sí, para disfrutarlo hay que saber valorar la realidad y sus múltiples vericuetos, sobre los que hay que estructurar, ordenar y dosificar, al tiempo que aportamos toda la innovación posible al programa, pero sin desvirtuar la esencia del mismo.

*Imagen: Programa «Esta es mi gente» Telemadrid

Guion / guión

Ser guionista es muy complicado tanto que, a veces, no sabemos ni cómo se escribe… Me refiero, claro está, a la polémica con la tilde de guion. Ya habrán visto que yo tengo clara cuál es mi opción, pero me gustaría explicar los motivos.

Cuando empecé a ser, o a querer ser, guionista, allá por el principio de los 90, la tilde dominaba nuestro oficio y era una tilde que acentuaba con mucha claridad qué éramos y qué teníamos que hacer como guionistas. En el año 1993 hice el «Máster de guión de la Universidad autónoma de Barcelona», allí nos dieron clase los mejores profesionales del momento desde José Luis Borau hasta Joaquín Oristrell, pasando, por supuesto, por Lola Salvador o Lorenzo Vilches. Todos nos dejaron claro que el guion es una guía, por eso un guionista es quien establece unas bases, unas normas, para que sobre ellas se levante una producción audiovisual, ya sea esta un largometraje, una serie o un programa de televisión. Por tanto, somos profesionales de la norma y nuestra herramienta principal es el lenguaje, en este caso el español. Nuestro trabajo es el de ordenar ideas y conceptos y crear un mundo coherente en el que ser original significa saber buscar en el origen de las cosas y justificar su existencia. Así de simple, pero también así de complicado.

Por tanto, si nos dedicamos a crear una norma, a establecer una guía sobre la que se levantará una creación audiovisual, no podemos, ni debemos, despreciar el trabajo de quienes crean la norma sobre la que trabajamos nosotros, o sea, el idioma español. Puede gustarnos más o menos la norma, pero no debemos quebrantarla. Yo acepto guion sin tilde porque es lo que marca la norma actual del idioma español, si esta cambia algún día yo cambiaré. Reconozco que me costó llegar a esta conclusión, porque yo también prefería la tilde ya que me había ‘criado’ con ella, pero el idioma es una convención, es un código de comunicación y no un capricho romántico. Por lo menos, así lo veo yo.

Especiales de navidad

Estamos en Navidad y todos los programas hacen especiales para estas fechas, los guionistas y creativos se esfuerzan por buscar nuevos conceptos con los que sorprender a su audiencia, y eso está muy bien, pero no hay que olvidar que ante todo hay que cumplir dos leyes fundamentales:

La primera norma que debe cumplir un programa de navidad (y de cualquier época del año) es la de ser fiel a sí mismo, es decir, no es igual el programa especial que puedan hacer en «Cocina abierta de Karlos Arguiñano» que en el de «El concurso del año». Ambos se emiten en la misma franja horaria, pero sus contenidos son muy distintos y esto que puede parecer de Perogrullo no conviene olvidarlo a la hora de escribir o preparar un especial de navidad. Los espectadores tienen presente qué programa ven y qué esperan de ese programa, por tanto no se les puede defraudar. El especial de navidad de un programa de cocina tendrá que cocinar y emplatar, pero lo hará con platos navideños. Ocurrirá igual en el concurso, habrá concursantes y preguntas, pero estas girarán en torno a la navidad, o el presentador llevara un gorrito de Papá Noel… En los especiales se puede sumar todo lo que se quiera, pero nunca se debe restar en los contenidos propios de ese programa, porque al hacerlo se puede defraudar a la audiencia.

Y esto nos lleva inevitablemente a la segunda ley, un especial de navidad de cualquier programa debe contener los tópicos de la navidad. Sí, un especial para estas fechas debe hablar de paz, amor, espíritu navideño, etc, etc… Claro que, si el programa es cañero, o irreverente, podrá utilizar esos conceptos para hacer humor con ellos o, simplemente para darles la vuelta y mostrar el cinismo de la sociedad, por ejemplo.

En «First dates» este año también hemos hecho especiales de navidad que se empiezan a emitir hoy mismo y que justo ayer terminé de escribir el último OFF. Para nosotros el concepto esta claro, tenemos un restaurante en el que se busca el amor de pareja, por tanto, en los especiales de navidad tenemos la obligación de que el amor se multiplique o, por lo menos, que esa sea nuestra intención y yo creo que este año lo hemos conseguido bastante bien, los resultados los iremos viendo a lo largo de esta semana y la siguiente.